martes, 16 de julio de 2019

Un paseo por Salamanca

Tan solo escribiré un breve comentario con alguna fotografía sobre este último fin de semana en la ciudad de Salamanca. No pretende ser algo riguroso ni formal.

Me aloje durante un par de días en la casa de la familia por parte de mi madre que reside en Salamanca. La casa está ubicada en la calle Rector Lucena en pleno centro de la ciudad a apenas unos metros de la Plaza Mayor. Es un edificio de viviendas de aspecto decimonónico, aunque fue construido en los años 40. A base de arenisca de Villamayor cuenta con un gran portal encaminado por una escalinata en la que se encuentran distintas alegorías representadas.

Durante la mañana pataleamos el casco histórico. La plaza mayor nos acogió con una juvenil orquesta tocando el primer movimiento de la Serenata nª13 para cuerdas en Sol mayor de Wolfgang Amadeus Mozart, que acompasado con el escenario churrigueresco de la plaza, daba la barroca sensación de volver al siglo XVIII entre duques y banquetes.
Recuerdo el primer día en la universidad en el el que el vigente director y profesor de paisaje y jardín Darío álvarez, citaba a Goethe diciendo: "la arquitectura es la música congelada", tal vez tuviese razón.
https://youtu.be/KFuo7l-_fPI

Más adelante recorrimos calles y plazas hasta que llegamos a la la plaza de Anaya que entre coníferas y cipreses asomaba la majestuosa Catedral. Decidimos subirla. Escalinatas de caracol, escalones y angostos pasillos que no llegaban al 1,70. Creo recordar algún que otro cabezazo. Finalmente llegamos a la parte superior de los Jerónimos que ofrecían una gran perspectiva de la ciudad. Algo estruendoso, las campanas sonaron con nuestra llegada.
Rozando el mediodía, paseamos por las jardines de Calixto y Melibea, que bordean la antigua muralla entre flora pintoresca.














sábado, 6 de julio de 2019

Un 50 Aniversario

Durante este último curso con motivo de las bodas de oro de la escuela de arquitectura de Valladolid se han celebrado distintas charlas, exposiciones y algún que otro concurso.
Uno de ellos, al que participé, centró el objetivo en "representar la arquitectura de la ciudad de Valladolid en los últimos 50 años" mediante la fotografía.
Esta temática me obligó a echar la vista atrás y hacer un breve análisis de la trayectoria de la arquitectura de esta ciudad desde los años 70 hasta el día de hoy.
Finalmente, después de haber revisado y pataleado calles y plazas, me decanté por el Patio Herreriano.
Recuerdo este año al asistir a una charla de Juan Carlos Arnuncio Pastor, autor de esta intervención, escucharle hablar sobre como es necesario que la arquitectura sea y sobretodo cree, un vínculo de unión con el pasado y el futuro.
Esto lo explicaba mediante el famoso cuadro de Goya "La Gallina Ciega".
En la obra se ve como unos niños juegan dándose de la mano unos a otros, de tal manera que establecen un vínculo entre ellos.
La arquitectura, según explicaba él, debe jugar dándose la mano con el pasado, conociéndolo y cuidándolo, y dejando un buen legado para su futuro.
Este pensamiento abstracto se puede ver muy bien reflejado en esta intervención, en como el hormigón armado respeta y da continuidad a la mampostería antigua del patio.
La ruina se congela y se le regala una vida nueva.
Por este motivo, creo que esta intervención recoge muy bien la nueva trayectoria que encamina a la arquitectura o por lo menos la que debería seguir.




Santo Domingo de Guzmán

Estrecha, agradable y angosta. Empedrada y conventual recoge esta calle de Santo Domingo de Guzmán una aire que bien podría recordar el Vall...